No cuesta nada y tiene mucho valor.

Cuida de las personas. 
De verdad. Es algo que no tiene precio pero sí muchísimo valor. No conozco a una persona a la que no le gusta que le cuiden.
No cuesta nada preocuparte por alguien, preguntar cómo está, cómo fue el examen, cómo va el trabajo, saber cómo se siente, saber si es feliz…
Pero, no lo hagas esperando algo a cambio. Hazlo por el placer de hacerlo, nada más. Si haces esperando recibir lo mismo o parecido, al final dejarás de hacerlo, ya que te decepcionarás. 
Suprime esa necesidad de recibir exactamente lo mismo que tu das. Pues muchas veces ni siquiera la otra persona sabe lo que tú necesitas. A menos que tú se lo digas, en ese caso tendrás que sopesar.
Cuidar y ser atento con alguien es uno de los mejores regalos que le puedes hacer a diario.

Quiere.
Quiere por encima de tus posibilidades. Quiere las cosas que hagas. Quiere todo. Busca la parte positiva, pues es más difícil no encontrarla que hacerlo. Cuando encuentras un punto positivo en algo te será más fácil llevarlo a cabo.
Quiere a las personas. A todas. Te arrepentirás antes de no haberlo hecho que de hacerlo.
Y que NUNCA se te olvide que NO SABES TODO LO QUE HAY DETRÁS DE UNA PERSONA. Sé amable. No cuesta nada. Y jamás te sentirás mal por haber elegido portarte bien con alguien en lugar de lo contrario.

Aléjate de personas tóxicas.
Es muy fácil reconocerlas. Son personas negativas que solo hablan de lo mal que les va, de lo bien que les va a otros. Hablan mucho de las vidas de los demás de una manera negativa, con envidia y recelo.

Vive y deja vivir.

Escucha.
Escucha a los demás pero sobre todo debes escucharte a ti.

Pregunta.
Si necesitas saber algo, pregunta. No te quedes con las dudas ni con las ganas.
Antes de suponer, pregunta siempre.

Tómate tu tiempo. 
Siempre que lo necesites.

Respira.
No es ninguna tontería. A veces vamos tan acelerados que ni siquiera nos paramos a respirar. A pensar. A sentir.

Sé agradecido.


Alba Cuartero, A by A.