Enfermeros emocionales.

No quiero que me beses las heridas,

ni las piezas

pues me estás amando aún rota.

Y nadie se merece un amor partido,

ni a cachos,

ni a medias.

Nadie merece la responsabilidad de cosernos las heridas y los sentimientos.

Pues cuando se ponga la cosa fea, saltarán los puntos y le darán en la cara a quien los cosió de tan buena fe.

La responsabilidad de cerrar la herida es nuestra. 

¿A quién se le ocurrió que un clavo saca a otro clavo?

 

Así que yo,

quiero que me beses las cicatrices

ya cerradas. 

Pues eso significará que he vivido y me he curado.

Que me he lamido las heridas

( que solo se curan con la propia saliva ) 

que vuelvo a estar entera.

 

Yo no quiero ser como esos que van por la vida aceptándose

a cachos,

a trozos

y luego se quejan de que se hacen daño.

 

Yo,

entera

quiero  a alguien,

entero.

( Para contarnos y besarnos las cicatrices )


Alba Cuartero, A by A.

Magia.

Quiero alguien que sea magia.

Digo quiero, porque no lo necesito y tampoco lo busco.

Y bien, ¿Qué es magia?

Es alguien que sabe quedarse, aparecer e irse en el momento que tiene que hacerlo. Porque hace lo que siente.

Tiene mucha empatía, piensa en los demás aunque finalmente hace lo que siente. No vive su vida según lo que otros le dicen. No quita que no tenga en cuenta opiniones y consejos de las personas que más quiere y que más le quieren.

Tiene también mucha inteligencia emocional, sabe lo que siente, cómo transmitirlo y sabe reconocer en los demás las emociones que sienten.

De su boca sale magia, tanto en palabras como en besos.

No le asusta pedir perdón, tampoco permiso. Esto es porque sabe que su orgullo queda intacto ya pida una cosa o la otra.

Le gusta mucho estar con personas y disfrutar de ellas, pero también sabe estar solo. De hecho, de vez en cuando el cuerpo le pide un momento de soledad, para relajarse, para reflexionar.

Disfruta de los pequeños detalles, porque sabe que son los marcan un antes y un después en nuestras vidas. Además de disfrutarlos, no le cuesta ser detallista. No se trata de hacer regalos, sino de decir te quiero sin ponerlo siempre en palabras. Recuerda cómo te gusta el café, y sabe que te encanta quedarte abrazada viendo esa película que tanto te gusta, y lo hace aunque sea pleno agosto con 30 grados a la sombra.

Confía en si mismo, ya que sabe que es la única persona que puede hacerse llegar tan lejos como se permita. Esto hace que también sepa confiar en los demás. No es celoso, no lejos de algo inocente de lo que ambos os podéis reír juntos.

Jamás te dirá lo que debes llevar puesto, a no ser que le preguntes, porque estás demasiado indecisa entre llevar el vestido rojo o el otro que es un tono más oscuro, según la luz que le de.

Le gusta pasar tiempo con sus amigos, y nunca duda en ayudar al que necesite de él.

Es bromista, aunque alguna vez se le va de las manos, pero se te hace irremediable reírte por la cara que pone cada vez que termina una de sus bromas. Tiene un humor inteligente, no todos consiguen entenderlo, pero te da igual porque forma parte de vosotros.

Polifacético, tanto en habilidades como en gustos.

Sabe disfrutar de una cerveza fresquita en el bar de la plaza, como de un cocktail en la azotea más top de la cuidad.

Le apasiona la música, sabe que cualquier momento con música es mejor.

Alegre y aventurero. Le encanta viajar y siempre tiene en mente alguna escapada, ya sea a corto o largo plazo.

No tiene miedo de decir lo que piensa ni de demostrar lo que siente.

Es cariñoso, a veces hasta demasiado. Pero cuando no lo es, se echa de menos hasta el exceso.

Le encanta aprender y descubrir cosas nuevas tanto en cultura como en aspectos de la vida.

Eso. Eso es ser magia.

A destiempo.

El día que nos encontremos en el mismo bar

te preguntaré que qué tal te va y tú me dirás que nunca has vivido nada igual.

Y cuando sea mi momento de contestar moveré la cuchara del café sin poderlo parar de mirar.

Como si fuera mi vida que sin parar de girar, en una de esas vueltas, te dejé escapar.

Y pensaré: yo si que ya no viviré nada igual.

Así que, te miraré interpretando una de mis mejores sonrisas mientras pronuncio: por aquí nada ha cambiado ( excepto tú, excepto yo, excepto “nosotros” ).

Y tras una breve charla, nos diremos adiós mientras se me enfría el café mirando a la nada sumida en mis pensamientos.  De la misma manera que a ti se te enfriaron un día los sentimientos.

( ¿Adiós? o ¿Hasta pronto? )

Vida a destiempo.


Alba Cuartero, A by A.

La vida.

Momentos. Tiempo.

¿Cómo saber el momento exacto para hacer algo?

¿Cómo llegar a tiempo a esa estación para coincidir contigo en el tren?

¿Por qué llegar a ese lugar cuando te acabas de ir y no antes?

¿Cómo pasar delante de la ventana justo cuando estás mirando?

¿Por qué escribir ese mensaje con ese contenido en ese momento y no otro?

Azar.

Destino.

Suerte.

La vida es una sucesión de tiempo, de momentos y es imposible acertar siempre.

El destino tiene guardados para nosotros momentos especiales que jamás imaginamos que pasarán, pero lo harán.

No persigas al destino, porque cuando lo haces, suele enfurecerse y te saldrán las cosas del revés.  Ya nos avisaba Fito: “No ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino”. Así que no le pongas a prueba, te aseguro que siempre sale ganando.

Así que, arriésgate. No te dejes ninguna carta por jugar. No te quedes con las ganas. Olvídate de los odiados “y si…”

No fuerces situaciones.Actúa y lo que tenga que venir, vendrá.


Alba Cuartero, A by A.

Que nunca se agoten.

Que los años no apaguen tu risa. Ni los daños.

Que no se te quiten nunca las ganas de vivir todo con intensidad. Ni las ganas de hacer planes.

Que nunca se acaben las ganas de querer, de cuidar.
Que sigas estando cerca de los que tienes cerca, y si no es así, que solo se hayan ido los que nunca quisieron o debieron estar.
Que sonrías. Siempre, pero también permítete estar de bajón vez en cuando. Solo así subirás con más fuerza.
No dejes de hacer las cosas con ganas, aunque no te gusten tanto como debieran.
Aprende a quitarte el escudo, al menos cuando esa persona merezca la pena.
Ríe más. Besa más. Baila más. Vive más. Nunca es suficiente.

Alba Cuartero, A by A.

Conmigo misma.

En esta vida hay que creer en algo para seguir hacia adelante.

Algunos se aferran a un dios, a algo lejano, intangible.

Yo creo en mí, en que puedo con todo. En que la única herramienta para seguir hacia adelante es “yo; mi; me; conmigo”. Creo en que puedo luchar mil batallas y ganarlas, ya sea como éxito o como enseñanza, pero yo las gano todas.


Alba Cuartero, A by A.

La matemática de las relaciones.

Jamás fui de números.

Por eso suelo querer de más y pocas veces quiero de menos.

Quiero más besos de los que se pueden dar.

Y siempre pensé que uno más uno era igual a uno.

( Con razón nunca me han salido las cuentas )

Ya no recuerdo si el secreto estaba en sumar, multiplicar o dividir.

Lo que sé al cien por ciento, es que lo que siento cuando siento es incontable.


Alba Cuartero, A by A