En el filo de las horas.

Estar contigo era como tumbarme en el filo de las horas.

Pocas veces nos asomamos al precipicio del mañana,

por si las prisas, por si los “y si” , por si dolía.

Siempre nos gustó más observar el segundero de la vida, y presionarlo un poco en sentido antihorario  para poder exprimir mejor el presente.

Sabíamos que el futuro de esperar solo pertenecía a las salas que llevan su nombre, a los aeropuertos, a los hospitales. Supongo que solo espera el que tiene algo certero, el que tiene duda o al que no le queda más remedio.

¿Se puede tener algo certero en el futuro del mañana sin esperarlo?

No lo tengo claro. En cualquier caso, solo sé que el pasado del mañana será hoy,  y quiero que sea memorable,

así que me voy a exprimirlo

y el futuro que venga con las noticias que quiera.


Alba Cuartero, A by A.

 

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