Gilipollas.

Entraba por la puerta con sus amigas,

pero yo solo la veía a ella

Joder, ¿Hace cuánto que no hablamos?

Se me había olvidado lo guapa que está cuando se ríe

y mírala 

no para.

Me viene a la mente cuando la tuve riendo apoyada en mí,

o mientras jugaba a pegarme y yo la apartaba.

Está despampanante.

 

Menudo gilipollas.


Alba Cuartero, A by A

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