Que nunca se agoten.

Que los años no apaguen tu risa. Ni los daños.

Que no se te quiten nunca las ganas de vivir todo con intensidad. Ni las ganas de hacer planes.

Que nunca se acaben las ganas de querer, de cuidar.
Que sigas estando cerca de los que tienes cerca, y si no es así, que solo se hayan ido los que nunca quisieron o debieron estar.
Que sonrías. Siempre, pero también permítete estar de bajón vez en cuando. Solo así subirás con más fuerza.
No dejes de hacer las cosas con ganas, aunque no te gusten tanto como debieran.
Aprende a quitarte el escudo, al menos cuando esa persona merezca la pena.
Ríe más. Besa más. Baila más. Vive más. Nunca es suficiente.

Alba Cuartero, A by A.

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